Mantenimiento preventivo de equipos

  • Anticiparse a las averías antes de que ocurran, asegurando el funcionamiento continuo del equipamiento y maximizando su vida útil mediante revisiones planificadas.
  • Revisiones periódicas programadas (no reactivas) sobre el equipamiento del laboratorio: limpieza, ajustes, sustitución de componentes con desgaste previsible, verificación de parámetros críticos y control del estado general del equipo, siguiendo las recomendaciones del fabricante. Incluye también la planificación de un stock mínimo de repuestos para reducir tiempos de parada si surge una incidencia.
  • Menos averías inesperadas y menos paradas de producción o de ensayo.
  • Vida útil del equipo prolongada, retrasando la inversión en sustitución.
  • Presupuesto de mantenimiento más predecible y controlado a lo largo del año.
  • Mejora del rendimiento analítico al mantener los equipos en condiciones óptimas constantes.
  • Reducción de costes por reparaciones urgentes, generalmente más caras que el mantenimiento programado.